Es increíble la cantidad de personas que viven hoy día, cada quien con su propia concepción del mundo, sus propias esperanzas y sueños que lanzan al crepúsculo, las estrellas comienzan a aparecer y las personas comienzan a soñar. Así, a la media luz es cuando nuestros sueños mas increíbles, irreales, las fantasías, las ideas y las esperanzas vuelven a tener vida, renacen de las cenizas de la luz crepuscular. La humanidad desea, sueña, añora, y es justo en esas noches estrelladas cuando los recuerdos surgen, todo el mundo se conecta en un mismo suspiro, todos mirando las estrellas, todos compartiendo un mismo cielo estrellado y al unísono lanzando sus esperanzas hacia el día que esta por venir.
La humanidad comparte un pasado común, canciones, dibujos, escritos, todos contando una historia universal que muchas veces a quedado relegada por el paso del tiempo, dejando que el polvo las sepulte bajo tierra, conocimiento ancestral perdido que puede recuperarse y que se esta recuperando con el tiempo, la humanidad comienza a despertar del letargo que poco a poco la estaba consumiendo, el velo se vuelve a levantar y frente a nosotros un nuevo amanecer, uno húmedo, refrescante e inspirador amanecer, el cual deja pasar los primeros rayos del Sol, un sol cálido, un sol que promete un nuevo comienzo, nuevas esperanzas y así, la humanidad se despierta para descubrir un nuevo día y a la vez esperando a la noche para volver a soñar.
Alejandro Garay Oviedo.
La humanidad comparte un pasado común, canciones, dibujos, escritos, todos contando una historia universal que muchas veces a quedado relegada por el paso del tiempo, dejando que el polvo las sepulte bajo tierra, conocimiento ancestral perdido que puede recuperarse y que se esta recuperando con el tiempo, la humanidad comienza a despertar del letargo que poco a poco la estaba consumiendo, el velo se vuelve a levantar y frente a nosotros un nuevo amanecer, uno húmedo, refrescante e inspirador amanecer, el cual deja pasar los primeros rayos del Sol, un sol cálido, un sol que promete un nuevo comienzo, nuevas esperanzas y así, la humanidad se despierta para descubrir un nuevo día y a la vez esperando a la noche para volver a soñar.
Alejandro Garay Oviedo.
El deseo de ver nacer un nuevo día inspira siempre nuevas vivencias, recuerdos, sonidos y sentidos que pronto serán historia pero quedarán en la mente de quienes las vivieron.
ResponderEliminarEs sumamente agradable encontrar blogs con ideas como las tuyas Garay en los que se siente lo que escribes y se saborea el momento en el que lo hiciste, solo ten cuidado con algunos errores de dedo!