domingo, 18 de septiembre de 2011

UNA PEQUEÑA MORALEJA

Generalmente al terminar un trabajo final o simplemente un proyecto en el que te esforzaste mucho, te sientes aliviado. Mientras observas tu trabajo orgullosamente y le das los toques finales, dices: perfecto, lo he terminado. Sin embargo y de improvisto se va la luz (ouch) y al estar tan esforzado y concentrado en terminarlo a tiempo, te das cuenta que no te diste el tiempo de guardarlo en tu computadora. ¿alguna vez te ha pasado?. Seguramente te sentirías frustrado y muy enojado.


En mi experiencia solo me ha pasado una vez, cuando asistía a la secundaria, ahora les contaré:

Era un domingo por la noche, el trabajo consistía en realizar un cuento para la clase de Español, yo realizaba los detalles finales y de pronto ¡se fue la luz!, inmediatamente me asuste mucho pues no recordaba si había salvado el archivo o no. Sin embargo para mi buena fortuna logre recuperar el archivo como en un 80%( ya que si había salvado un avance del archivo), de todas manera fue frustrante, ya que pase como una hora y media más para volverlo a terminarlo. Esa experiencia me sirvió como escarmiento para darme un tiempo para guardar los cambios del archivo en la computadora, administrar mejor mi tiempo y no ser tan distraído, en fin, recuerdos memorables de la secundaria.

Por otro lado hay personas que no son tan afortunadas, por ejemplo, su computadora se descompone, generalmente cuando la tarjeta madre se quema, o el disco duro se quema y deja de funcionar perdiendo toda su información.

Moraleja: Nunca confíes totalmente en la tecnología, ya que ésta puede llegar a fallar.

Ahora, una graciosa Ilustración que podría explicar la frustración de una persona cuando su computadora se descompone totalmente:



(Ilustración de "Jollyjack" Phillip M Jackson de Devian Art.com)

Alejandro Garay Oviedo

Todos estamos en el borde del espejo.



1 comentario:

  1. No conozco a algún estudiante al que no le haya pasado eso, justo en esos momentos deadline. Pero, yo diría...nunca confíes en la compañía de luz, más si es mexicana.
    Una pequeña historia sobre lo que digo: Un pariente mío se fue a hacer una operación a Canadá, le pidieron que tuviera prendido una especie de monitor durante su rehabilitación/recuperación. Lo gracioso vino cuando él preguntó, que pasaría o que problemas tendría si se iba la luz; a lo que el médico tomó una actitud de incredulidad (sobre las posibilidades de que se fuera la luz): ¡¿cómo es que se va a ir lal luz!?

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